Ciudad Sostenible: Pon un jardín en tu tejado.
Los techos verdes como su propio nombre indica, son aquellos que están cubiertos de vegetación, ya sea parcial, o totalmente. Es una tendencia que se está siguiendo para conseguir un acercamiento al mundo natural que se ha ido dejando atrás con el paso del tiempo y la construcción de grandes edificios y zonas industriales. Su finalidad es crear espacios verdes, que no sólo mejoran la calidad de vida de nuestras ciudades si no que en cierta medida, ayudan al sostenimiento ecológico del ambiente urbano. Hay distintos tipos de techos verdes: extensivos e intensivos. Los extensivos no requieren prácticamente nada de mantenimiento, y está compuesto por plantas de bajo porte, mientras que los intensivos, están compuestos por pequeños arbustos y algún árbol, por lo que su mantenimiento es como el de un jardín convencional (dependerá de las características del tejado o azotea).
Las primeras casas que nos recuerdan a los techos verdes tienen origen en Islandia. Este tipo de construcción surgió con motivo de las duras condiciones climáticas, ya que los techos verdes permitían un mayor aislamiento que los tejados de madera o piedra. A día de hoy, en países europeos como en Suiza, se exige que al menos el 20% de los techos, tanto de edificios históricos como de nueva construcción, tengan plantas; y en Alemania, por ley, los nuevos edificios industriales deben tener jardines en sus techos, de hecho, una de cada diez azoteas cuenta con un techo verde. En España tenemos ejemplos cercanos de instalación de este tipo de techos verdes como el de la Sede Financiera del Banco Santander en Madrid, que tiene el techo verde más grande de Europa con 100.000 m2. Sin embargo, en las ciudades, son muy pocos puntos en los que existen techos o fachadas verdes.
Y… ¿Por qué un techo verde?
Los techos verdes tienen cantidad de ventajas. Por una parte ayudan a que las temperaturas de la casa se suavicen tanto en verano como en invierno, ya que las plantas junto con la tierra actúan de capa aislante, lo que nos puede rebajar nuestra factura de la luz. Además, los arquitectos aconsejan este tipo de techos ya que mejoran el tiempo de vida de los mismos (reducen la degradación por la acción de la luz solar y por los cambios bruscos de temperatura), además de hacer el papel de aislante acústico.
Si pensamos en ciudades, los techos verdes ayudan a reducir el calentamiento que se produce en las ciudades (fenómeno conocido como “islas de calor”). Generalmente en verano, las ciudades acumulan calor, y se acaban creando como grandes islas de calor que pueden acumular hasta cuatro grados más que una zona rural. Por otra parte, son varias las empresas que han aprovechado el uso de ese techo verde, para crear zonas de recreo y convivencia para sus empleados. De este modo, no se trata de una inversión puntual que no nos aporte nada, si no que podemos disfrutar de esa zona verde. Además, los techos verdes filtran hasta un 85% de los contaminantes que hay en las atmósfera y que caen junto con el agua de lluvia (nitrato, amonio, fósforo…) Hay estudios que demuestran esta absorción de contaminantes atmosféricos: en Boston, hablan de una reducción del 11% de los niños que padecen de asma en núcleos urbanos en los que existen cierta cantidad de azoteas verdes.
Otro aspecto beneficioso es que el hecho de poseer techos verdes en las ciudades, evita en parte el colapso de las estaciones de aguas residuales. En ciudades como Alicante, parte de las lluvias torrenciales van a parar al mar a través de ramblas, pero otra parte pasa al sistema de alcantarillado y acaba en las depuradoras de agua, que se pueden ver saturadas por grandes cantidades de agua “limpia” procedente de las lluvias. Las azoteas y tejados con plantas, absorben parte del agua de lluvia y la retienen gracias a la superficie que poseen de tierra. Una vez saturadas, drenan el agua que no pueden contener, pero esto ocurre de una manera más espaciada, de tal manera que se amortigua el efecto de las lluvias torrenciales.
Desde el punto de vista de la biodiversidad, las zonas verdes suponen un hábitat más atractivo para gran cantidad de insectos y pájaros. Esto supone que las ciudades, no supongan un corte tan brusco entre zona urbana y zona rural.
La práctica de las azoteas verdes, es una tendencia que está cada vez más en auge, ya que puede representar, al fin y al cabo, un espacio aprovechable de recreación y convivencia. ¿Cuántos bloques de pisos hay en tu ciudad? Todos esos metros de azotea, que generalmente nunca usamos, se podrían usar para diseñar nuestra azotea verde, ¡podríamos incluso tener un cultivo de frutas y verduras! En otras ciudades ya han empezado a moverse, y elaboran pequeños cultivos para el disfrute de la comunidad de vecinos. Es una manera de transformar esos espacios grises y vacíos, en lugares vivos y llenos de color. ¡Anímate, y crea un jardín en tu azotea!
0 artículos relacionados.





11



