La costa de la Marina Baixa ofrece uno de los paisajes más impresionantes de nuestro entorno natural y social. Islas, acantilados, playas de cantos rodados... todos ellos dan cobijo a una amplia variedad de seres vivos.

Gracias a esta riqueza nos encontramos con asentamientos humanos desde tiempos inmemoriales, dando lugar a sociedades y manifestaciones culturales ampliamente ligadas con su entorno.